Hermosas reliquias de la humanidad: las cuatro joyas más famosas

Durante el transcurso de la historia de la humanidad, las joyas siempre han sido siempre un elemento de gran valor en la mayoría de las civilizaciones. Para ello, las piedras preciosas han servido como un elemento de decoración, pero además cuentan como un símbolo de poder y también de riqueza, marcas como la de Rosa Oriol con famoso Oso Tous, Cartier, Grisogono, etc, han trabajado muy duro para pertenecer a la historia. Es por estas razones que no son consideradas como simples accesorios y han sido usadas a lo largo de los siglos por monarcas, aristócratas y familias de la alta sociedad.

Pero es posible que no tengamos idea de que existen joyas de gran fama que han pasado a la historia, debido a que cuentan con un valor incalculable pues han estado presentes en acontecimientos que fueron excepcionales dentro de la historia o quizás por haberlas llevado algún personaje de gran relevancia. Dichas joyas de carácter histórico se encuentran protegidas bajo máxima seguridad por su alto valor económico y simbólico.

El diamante Hope

Este es un diamante espectacular que cuenta con una leyenda macabra. De él se cuenta que un sacerdote lo robó de un santuario en donde se le rendía culto a la diosa hindú Sita, y que debido a que fue extraído de manera despiadada, la diosa lanzó una maldición para todo aquel quien la poseyera. Y aunque posiblemente se trate de sólo una leyenda, la realidad nos señala que una serie de sucesos bastante aterradores le han ocurrido a quienes lo han tenido en su poder. Un ejemplo de ello es Jean Baptiste Tavernier, quien era contrabandista y se encargó de transportar el diamante Hope de Asia hasta Europa, el mismo murió durante dicho viaje devorado por una manada de perros.

Transcurrido el tiempo, el monarca Luis XIV compró el diamante, hecho que coincidió con la muerte de varios de sus hijos aún pequeños. Más tarde Luis XIV regaló la joya a María Antonieta de Austria, cuya muerte es del conocimiento de todos.

Esta es una joya que no solo ha pertenecido a grandes personajes de la monarquía, sino que también ha estado en manos del banquero Henry Thomas Hope, el magnate americano Ned McLean y el joyero Harry Winston. Tratándose de este último, fue quien se encargó de donarlo en 1958 al Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano (Estados Unidos) en donde hasta hoy descansa la joya.

La perla Peregrina

Ésta es posiblemente una de las joyas más famosa e importante de la Casa Real de España, y ello es debido a que se considera como una de las mejores perlas del mundo. Tal distinción reside en su forma de lágrima, cosa que es realmente bastante difícil de encontrar. La perla Peregrina hizo su viaje desde Panamá como su país de origen, hasta llegar a España donde ha sido lucida por varias reinas que, valga destacar, se encapricharon con ella. María Tudor, Isabel de Borbón o Isabel I de Portugal, tan solo por mencionar algunas de las afortunadas que lograron portarla como collar durante las ceremonias y las fiestas.

Y no solo ha sido parte de la realeza, pues Liz Taylor fue una de sus propietarias. Richard Burton fue el encargado de comprar la famosa perla por un total de 37.000 dólares durante una subasta, y su fin era ser regalada a su amante. La actriz aprovechó su regalo para lucirlo en el cameo que hizo en la película «Ana de los mil días» (1969).

El anillo de Lady Di

Se trata de uno de los anillos más famosos que ha tenido la historia, y este fue elegido por la propia Diana en un catálogo cuando Carlos de Gales le propuso matrimonio. Lady Di sintió atracción a primera vista por ese zafiro azul de 18 quilates recubierto con 14 diamantes. Este es un anillo que se convirtió en una pieza de joyería bastante popular a nivel mundial, pasando a ser una de las joyas más deseadas.

Ya para el año 2010, la joya volvió a dar que hablar cuando el primer hijo de Lady Di, Guillermo, le obsequió el anillo a su prometida, Kate Middleton.

Huevos de Pascua Fabergé

Los huevos de pascua de Fabergé son conocidos en el mundo como unas joyas que indudablemente han pasado a la historia debido a que son un símbolo de la Rusia zarista. No solo se tratan de joyas de un alto valor económico, solo que son consideradas obras de arte gracias a sus detalles artísticos. Son un total de 69 huevos de Pascua los que creó Fabergé, pero una vez que cayó la familia zarista, estos fueron saqueados y repartidos alrededor del mundo. Aunque continúa siendo desconocido el paradero de muchos ellos, se ha reconocido que la reina Isabel II de Inglaterra posee tres de estos huevos de Pascua Fabergé.